Cirugía del pecho | Abdominoplastia | Liposucción y remodelaje
AUMENTO DE MAMAS (MAMOPLASTIA DE AUMENTO)
Los cánones de belleza actuales hacen que el aumento del volumen del pecho sea uno de los más solicitados en las Unidades de Cirugía Estética.
De manera natural, a lo largo de la vida de la mujer hay etapas que provocan modificaciones del volumen, forma y posición del pecho. Así ocurre durante el embarazo, la lactancia / postparto, o la menopausia. Pero además, en el pecho femenino hay que considerar otros aspectos derivados de sus atribuciones estéticas, sexuales o psicológicas. Por otra parte, no hay ninguna mujer que tenga una perfecta simetría en cuanto al volumen, posición y forma de las mamas.
En la mamoplastia se busca además de un aumento de volumen y una corrección de la forma, corregir estas asimetrías y conseguir una apariencia más joven, con un pecho más firme, natural al tacto y con un perfil más equilibrado.
Antes de someterse a este tipo de cirugía es imprescindible tener muy claro lo que se pretende conseguir, teniendo en cuenta las limitaciones que cada persona tiene, condicionadas por su propia estructura anatómica, la cantidad de grasa que ya se posee, la elasticidad y grosor de la piel, etc. En este sentido, un buen profesional especialista en cirugía plástica, podrá aconsejar y orientar en lo más conveniente para cada situación, sin pretender conseguir resultados más allá de lo que el organismo admite por sus características y para mantener una adecuada armonía con el resto del cuerpo. Una mala elección del tamaño pretendido puede acarrear problemas con el paso del tiempo.
Existen diferentes tipos de implantes: de silicona, hinchables, anatómicos, redondos, lisos, rugosos,… casi siempre se utilizan prótesis de silicona de superficie rugosa, rellenas de gel.
El aumento mamario se realiza a través de una pequeña incisión que se realiza, dependiendo de la anatomía del paciente y de las preferencias de su cirujano plástico, alrededor de la areola, en el surco submamario o en la axila, de forma que la cicatriz resultante sea casi invisible. A través de esta incisión se levanta el tejido mamario, se crea un bolsillo y se coloca la prótesis, directamente debajo del tejido mamario o debajo del músculo pectoral.
Puntualizaciones: La mamoplastia no interfiere la capacidad para a lactancia si quedas posteriormente embarazada. No obstante, hay que tener en cuenta que aunque el embarazo no suele afectar, existe la posibilidad de que las mamas puedan descolgarse algo en esa nueva situación, especialmente dependiendo de la duración de la lactancia.
Es absolutamente injustificada la creencia popular de que los implantes mamarios pueden explotar en los aviones o haciendo submarinismo. Tampoco existe evidencia científica probada de que las prótesis provoquen cáncer de mama o enfermedades del tejido conectivo. La colocación de una prótesis no impide la realización de mamografías.
Como en todas las intervenciones de cirugía estética, debemos buscar mejorar nuestro aspecto, nunca pretender la perfección absoluta. Será el cirujano plástico quien pueda informarte adecuadamente de manera personalizada, de acuerdo a tus expectativas y a tus circunstancias individuales, de las distintas opciones y de los posibles resultados.

